20.3.17

«YO SÍ VOY A MISA»

Políticos, toreros y famosos defienden la celebración más importante de los católicos tras los ataques de Podemos
La ofensiva de Podemos contra la Iglesia Católica va creciendo, y no solo en el ámbito parlamentario, con iniciativas de todo tipo. La última ha sido pedir que se retiren los capellanes de las unidades militares y suspender la emisión de la Santa Misa que retransmite los domingos Televisión Española. 

Esta petición se ha materializado en una Proposición No de Ley (PNL) registrada en el Congreso y calificada por la Mesa. Por lo que en cualquier momento el Pleno puede debatir si es conveniente que un canal público emita la celebración de la liturgia.

Desde que comenzó la Legislatura, Podemos intenta por todos los medios que el Congreso y el Senado se pronuncien en contra de la financiación de la Iglesia, aunque aún no lo ha conseguido. Este mismo mes, la Comisión Mixta para las Relaciones con el Tribunal de Cuentas rechazó una petición de Podemos y el PSOE para que este organismo fiscalizara los fondos públicos que recibe la Conferencia Episcopal, a través de la casilla que los contribuyentes pueden seleccionar en su declaración de IRPF.

En enero, este grupo parlamentario también registró otra PNL con la que quieren instar al Gobierno a elaborar un calendario de adaptación de cinco años para que la Iglesia se autofinancie. El objetivo final de esta propuesta es que se revisen los beneficios fiscales de la Iglesia Católica, especialmente las exenciones sobre el Impuesto de Bienes Inmuebles.

Orgullosos de su fe

La última iniciativa ha sido esta misma semana cuando han presentado otra Proposición No de Ley para su debate en la Comisión de Cultura relativa al inventariado de bienes inmatriculados por la Iglesia Católica Apostólica Romana (ICAR). Todavía no ha sido calificada por la Mesa.

Una ofensiva que choca con el sentir de la mayoría de los españoles, ya que el 69,8% se declaran católicos según el último barómetro del CIS. Además 10 millones asisten regularmente a Misa. En el último año se celebraron 9,5 millones de eucaristías en las 23.071 parroquias que hay en España, 11.396 ubicadas en zonas rurales. Entre los fieles practicantes, los hay con rostros bien conocidos y orgullosos de reconocer sus creencias, tal y como demuestran en estas páginas.

A ese elevado número de fieles que van a Misa, se suman muchos otros que no pueden asistir a la parroquia y optan por seguir las celebraciones a través de la televisión pública. Un programa que además tiene una cuota media de espectadores de un 6,6 por ciento frente al 2,6 de la cadena. Desde hace más de 30 años, la parrilla de La 2 de TVE retransmite cada domingo la Santa Misa en directo desde una parroquia diferente de España. De media el programa cuenta con 327.000 espectadores. Su subdirector, el salesiano Javier Valiente, explica que este programa ha sobrevivido a gobiernos «de todo signo» y que se somete cada domingo a una especie de «referéndum».

Anticlericalismo «trasnochado»

El programa no es «un privilegio de la Iglesia católica» como sostiene Podemos sino un servicio público que atiende al derecho a la libertad religiosa, recordaba estos días el presidente de la Conferencia Episcopal Española, el cardenal Ricardo Blázquez, quien cree que el «anticlericalismo está trasnochado». Las demás confesiones religiosas que tienen reconocido el notorio arraigo en España -como los evangélicos, judíos y musulmanes- también cuentan con sus programas.

Fuente: ABC